Discurso del Arzobispo de Antequera-Oaxaca sobre la transición de gobierno en Oaxaca.
El pasado 4 de julio se realizaron elecciones en algunos estados de la República Mexicana, entre ellos el estado de Oaxaca. Los resultados electorales en dicha entidad llamaron la atención, pues desde hace más de 80 años no había ganado ningún partido de oposición. El resultado final favoreció al candidato de la alianza conformada por los partidos: PRD, PT, Convergencia y PAN. Dado el resultado final, surgieron varias posturas, tanto a favor como en contra. El pasado lunes 29 de noviembre, a través del la “Conferencia del Episcopado Mexicano”, el Arzobispo de Antequera, Oaxaca, salió a dar un discurso referente a la transición de gobierno en el estado.
En el discurso se utilizan estrategias como: la amenaza, la invitación, el consejo y la ambigüedad.
La influencia de la Iglesia Católica aún juega un papel importante en muchos lugares del país, sobre todo en las zonas rurales. Y el municipio de Antequera, Oaxaca, como es sabido, es un municipio como muchos otros del estado, que se encuentran en condiciones muy deplorables; y el Arzobispo está consciente de ello.
Con la alternancia éste ve una oportunidad de cambiar las cosas. Supone que existe una esperanza en los ciudadanos en que algún día la situación mejorará. Pero además está consciente de que este cambio será posible con la ayuda de todos, incluido él mismo. Esto se deja ver claramente en el primer párrafo de su discurso, pues el “nosotros mayestático, figura en casi todo el discurso.
“…todos los ciudadanos estamos llamados a revisarnos y asumir nuestro lugar en la sociedad de Oaxaca. Respiramos una coyuntura de esperanza en la sociedad, pero de poco nos sirve una esperanza pasiva, necesitamos dar el paso a una esperanza activa que nos movilice a todos a construir”.
El problema de los profesores, que después terminó en la unificación otras más organizaciones civiles, dando como resultado la APPO (Organización Popular de los Pueblos de Oaxaca), es un problema al que el gobierno anterior no dio una respuesta clara; y la sociedad oaxaqueña sabe y tiene presente que esa situación , entre gobierno y APPO sigue y seguirá presente. Y el Arzobispo no es la excepción, sabe del problema que causa la desunión y enfrentamiento entre éstos 2 sectores. Claro ejemplo es cuando hace un llamado a la unidad entre varias fuerzas; y aunque no menciona en ningún momento a la APPO, podemos concluir que se refiere a esta organización cuando dice:
“En esta participación es indispensable la contribución sentida y cualificada de las diferentes regiones y sectores sociales: empresarios, colegios de profesionistas, maestros y líderes, organizaciones civiles y laborales”
Al referirse e invitar a trabajar o contribuir a los maestros y líderes, organizaciones civiles, se refiere implícitamente a la APPO.
Tanto es la división que prevalece entre sectores importantes del estado de Oaxaca, que utiliza el adverbio “urgente” . Hace una advertencia, pues para el Arzobispo si no se organiza la ciudadanía y trata de resolver esta división, no se podrá salir adelante. Y esto lo expresa claramente cuando advierte que :
“La participación organizada y responsable de la sociedad es la única manera efectiva y duradera para doblegar los males y problemas que ya se han incubado, es la mejor manera de restaurar el tejido social, de impulsar la reconciliación y la integración de Oaxaca.
“Entre las necesidades fundamentales urgentes esta la seguridad y la reconciliación de la sociedad, el combate frontal a la pobreza y la calidad de educación; en estos campos urgen proyectos con programas a corto, mediano y largo plazo”.
El llamado a la reconciliación y a la unidad, figuran en todo el discurso, pero además, por ser un líder religioso el que lo hace, denota también lo que tiene que ver con la Iglesia: los valores, la familia, la buena ética, el amor al prójimo.
“En la seguridad y reconciliación social los tres poderes de gobierno tienen una tarea irrenunciable e inaplazable pero también los diferentes sectores de la sociedad tienen la tarea irremplazable de asumir su responsabilidad con acciones cercanas efectivas de prevención y de educación en valores precisos desde la familia…”
El estado de Oaxaca también se caracteriza por sus grandes problemas en justicia; y este otro problema no pasa desapercibido por el Arzobispo; y aconseja a los abogados a contribuir a la solución de este problema.
“Los colegios de abogados tienen aquí una contribución de calidad para avanzar en la procuración de justicia”.
En el municipio de Antequera, una gran parte de sus habitantes son indígenas, es por eso que el Arzobispo utiliza como referencia a esta clase, para que el mensaje tenga más impacto y los que los escuchen se sientan más identificados. Es ambiguo , porque menciona los problemas que , según él, son los principales en el estado. Pero, aunque menciona que propone, no deja claramente cuáles son esas propuestas, y eso lo hace omitiéndolas para crear una ambigüedad y no tener que entrar en detalles, además de confundir .
“Los rostros del alto índice de pobreza en Oaxaca son palpables: la falta de fuentes de trabajo, la emigración, la carencia de los servicios básicos, la desnutrición y alimentación deficiente, el bajo nivel de educación, el rezago de caminos y vías de comunicación entre otros. Aquí tienen un campo privilegiado con propuestas realistas y su asesoría profesional las variadas organizaciones de empresarios y de trabajadores, los colegios de médicos y enfermeras, de arquitectos e ingenieros, los profesionistas de la economía y de las ciencias sociales; el campo de la educación y los indígenas requieren una atención y acción especial”.
Como es visible, no dice cuáles son esas propuestas que según él tienen las variadas organizaciones de empresarios y trabajadores.
Es importante también recordar que por primera vez hay alternancia en el estado, pues el PRI gobernó durante más de 80 años interrumpidos. Un gran sector de los oaxaqueños esperaba ansioso la alternancia, porque eso representaba una esperanza de que las cosas serían mejores. El Arzobispo se involucra o aparenta estarlo entre la sociedad, se involucra no como líder religioso, sino como ciudadano igual a los que lo escuchan.
“Un trabajo arduo, largo pero estimulante para el Ejecutivo y los Diputados. Oaxaca requiere de la contribución generosa de todos; ante el enorme rezago de muchos años, el gobierno nunca podrá solucionarlo sin la colaboración efectiva y responsable de tantos hombres y mujeres capaces y que anhelan otra situación más humana y digna”.
Por último deja una clara ambigüedad al decir:
“Nunca olvidemos que difícilmente tendremos en el Estado otra coyuntura con circunstancias y ánimo favorable para impulsar juntos una etapa histórica y de calidad para Oaxaca”.
No explica claramente a qué otra coyuntura se refiere. Y esta estrategia sirve , entre otras muchas otras cosas, de inclusión, pues cada persona que lo escucha piensa en alguna coyuntura pasada que fuese importante, y así se identifican todos con el discurso.
El discurso en primer lugar -independientemente de lo que diga- tiene un fuerte impacto , pues es un líder religiosa quien lo dice. Pero además es lo dice cuando en muchos oaxaqueños existe una gran esperanza de que las cosas podrían dar un giro importante, pues desde hacía ya varias décadas, o para ser más estrictos, nunca habían tenido otro gobierno que no fuera emanado del PRI. Es por esto que el discurso pronunciado por el Arzobispo de Antequera, Oaxaca, resultó muy alentador e importante para la mayoría de los oaxaqueños.
Véase discurso completo en: http://www.cem.org.mx/secciones/diocesis-y-prelaturas/3886-la-sociedad-clave-para-la-transicion-de-oaxaca-.html
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